Esta zorra madrileña de 18 años está buena como para comérsela entera. La muy puta no duda en abrir las piernas a cambio de un buen fajo de billetes, y eso es exactamente lo que pasa aquí.
Se la cogen como a una perra en celo, dándole por todos lados hasta que llora de placer. Le encanta que le den duro y que la llenen de leche, la muy guarra. Una ninfómana en toda regla que hace lo que sea por dinero.