Esta zorrita estudiante de periodismo está tan desesperada por una buena noticia que decidió convertir su cuerpo en la primicia más caliente. La muy puta no paraba de gemir mientras le llenaban el coño de leche, pidiendo a gritos que la corrieran por dentro como la guarra que es.
Con esa carita de inocente y ese culo de escándalo, no hubo entrevista que valiera, solo fiesta de sexo duro. Le encanta que la follen sin parar y grabar toda la acción, porque esta perita sabe que su mejor trabajo periodístico es este, mostrando cómo traga polla como una profesional.