Este cabrón no podía creer cuando su puta suegra, una coroa bien buena, se le insinuó. La muy zorra le dijo que era su sueño cogérsela y él no lo dudó ni un segundo.
Se la tiró ahí mismo, dándole duro por el culo mientras la perra gemía como una loca. Le llenó el coño de leche y la muy guarra le pidió más. Una escena caliente que te dejará con la verga dura.