Esta flaca estudiante mexicana estaba desesperada por pasar el año, así que decidió usar su mejor arma: su culito apretado. Se puso de rodillas y mamó la verga del profesor como una zorra, montándolo después como si fuera el examen final. El viejo le dio tan duro que la putita gimió como loca y terminó llena de leche, asegurando sus notas con creces.