Mi jefa me llevó a un motel de mala muerte, diciendo que era por trabajo. Pero en cuanto entramos, me empotró contra la pared y me dio duro contra el espejo. Esta perra mexicana se traga toda la verga del jefe mientras le revienta el coño a gritos. Un encuentro lleno de lujuria y sumisión que terminó con corridas por todo el cuerpo.