Esta colegiala asiática está de lo más cachonda y se lo confiesa al machote mexicano: las enfermeras son unas verdaderas sementales a la hora de mamar verga y dar duro. Se pone a cuatro patas y le pide que le dé hasta por el culo, que quiere sentir toda su leche adentro. Una escena caliente donde la puta no para de gemir como una perra en celo.